sábado, 13 de marzo de 2010

'TURANDOT' EN EL MAESTRANZA, ECKER EN EL RECUERDO

Ahora que la ciudad está poblada de banderolas anunciando la próxima representación en el Maestranza de Turandot, la ópera con música de Giacomo Puccini y libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni, me viene a la mente el nombre de Michael Ecker. Para los desmemoriados, recordemos que por tal nombre responde el productor austríaco que iba a desarrollar -con la bendición del Ayuntamiento- la ópera Carmen al aire libre, primero como acto central del X aniversario de la Expo (2002), luego retrasado a 2004 y finalmente cancelado por falta de solvencia económica del promotor. En 1998, Ecker llevó a cabo la representación de Turandot en la Ciudad Prohibida de Beijing con un notable éxito: más de 28.000 espectadores procedentes de todo el mundo acudieron a las funciones en la capital china. Con aquel aval, Ecker presentó al gobierno de Monteseirín la idea de representar la Carmen de Bizet en espacios originales de la ciudad, una magnífica iniciativa si hubiera estado en otras manos. Hubiera hizo una percha estupenda para relanzar a Sevilla como destino de turismo cultural y habría atraído a la ciudad a miles de visitantes aficionados al bel canto con alto poder adquisitivo. A un mes para el estreno, el consistorio retiró el apoyo a Ecker ante su insolvencia económica y dio la puntilla al proyecto, que de ser una extraordinaria noticia pasó a ser una pesadilla. ¿Y si el gobierno local retoma la idea haciendo las cosas como Dios manda? Eso sí que le daría contenido al eslogan 'Sevilla, ciudad de la ópera'...

2 comentarios:

Enrique Becerra dijo...

Hola Viajero:

¿Recuerdas aquellas representaciones de Carmen en la plaza de toros de la Maestranza?

No estoy muy seguro, pero creo que fue el estreno mundial de tan famosa ópera en español.

Fue todo un éxito en una época en la que la ópera en Sevilla era poco menos que un sueño.

¿Recuerdas quién lo organizó? No fue ninguna multinacional del espectáculo ni nada parecido. Fue un humilde concejal de provincias; el andalucista José Luis Ortiz Nuevo y aquella aventura le costó una campaña mediática en su contra que le supuso muchos disgustos.

Fue en 1981 y no lo hizo una compañía de chichinabo; ni hablar. La dirección fue de José Tamayo. La adaptación al castellano de Fernando Quiñones y la principal voz masculina de Pedro la Virgen. Trescientas personas. El ballet de Paco Alba y niños seises bailando.

Señores, ¿pá qué coño queremos que venga un fantoche de fuera a llevarse las pelas si aquí hemos demostrado que hay talento de sobra?

Lo que hay que hacer es currárselo y no pensar en el pelotazo.

Rafi F. dijo...

Yo trabajé para Michael Ecker 5 meses y lo dejé cuando ví desde dentro la fragilidad del proyecto y, sobre todo, los muchos "vuelva usted mañana" que le estaban dando a este Sr. desde el ayuntamiento. No le denegaban el proyecto de entrada, pero le ponían todas las trabas del mundo cada vez que proponía algo..... y el tiempo iba pasando, hasta que se hizo demasiado tarde.
Es verdad que Mr Ecker no era ninguna maravilla como gestor, pero había tenido una excelente idea que, bien conducida, podría haber dado a Sevilla mucho renombre y mucho negocio para todos los que de alguna forma trabajan en el ocio, la cultura y el turismo.
En resumen y como dice un viejo refrán: "Entre todos las mataron y ella sola se murió".
Enrique, en mi humilde opinión: no por ser de aqui tiene que ser pobre y malo, pero tampoco por ser de fuera tiene que serlo.
Lo importante es apoyar todo lo bueno, venga de donde venga y la realidad es que por la ineptitud de unos y de otros, Sevilla perdió una ocasión de oro.

 
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